A unos 3 kilómetros del centro de San Ignacio y a 130 kilómetros de Encarnación, se encuentra la compañía Tañarandy (Teta añaretã), tierra de los irreductibles, de los herejes o tierra de los demonios.
Según Félix de Guarania, "Tañarandy significa Tierra de los Irreductibles. Ellos eran los indígenas que no se sometían a las reducciones de los misioneros jesuitas y escapaban a la libertad cruzando el arroyo Y'aká, frontera entre la Reducción de San Ignacio de Misiones y el monte virgen".






